Qué subrayar en los libros

Qué subrayar en los libros

En el mundo existen dos tipos de personas: las que subrayan los libros y las que no. Y después, dentro del primer grupo, están las que, aparte de subrayarlos, ¡anotan cosas en ellos! A que no adivináis en cuál estoy yo. (Sí, os acabo de desafiar a un duelo, ¡empuñad vuestras armas!).

Marty McFly preparándose para su duelo contra Perro Rabioso Tannen en Regreso al futuro III (1990)

Bueno, la verdad es que este duelo no tiene mucha gracia porque en realidad era una pregunta fácil, sobre todo para quienes me sigáis en YouTube e Instagram. Porque sí, yo soy de las que pone post-its, subraya y hace anotaciones en los libros. No, no soy de doblar las esquinitas, pero sí de dejar mi huella en un fragmento que me ha dejado otra huella a mí (para bien o para mal). Y hoy os voy a contar qué subrayar en los libros.

Aunque también es cierto que no siempre he subrayado libros y no subrayo todos los libros que leo. Por ejemplo, si hay algún libro con una edición especial o muy bonita, sí que me da cosa que una simple mortal como yo cambie un ápice de una obra de arte hecha por algún dios de la ilustración, por ejemplo. Como me pasa cuando releo Fairy Oak, que me parecen unos libros tan bonitos, por dentro y por fuera (al menos la edición en tapa dura), que creo que ponerles post-its afearía el asunto. También puede pasar que haya un libro que me guste tanto cómo escribe su autora, que no lo subrayo porque no es plan de subrayar todo el libro, como ha sido el caso este verano de El laberinto del fauno (Guillermo del Toro y Cornelia Funke).

Pero, por norma general, sí, cuando leo siempre procuro tener a mano mis post-its (que a veces utilizo de marcapáginas) y un lápiz (aunque si tiene que ser con boli, tampoco sufro). Pero ¿qué es lo que subrayo? Te lo cuento a continuación.

Qué subrayar en los libros

En primer lugar voy a exponer 7 elementos que yo subrayo en mis libros y, a continuación, otros 3 que se me ocurren que podría empezar a subrayar a partir de ahora. Voy a centrarme en novelas de ficción, pero puede aplicarse a cualquier otro género o formato. Ah y sí, también sirve para los libros en digital, porque estos aparatitos, al menos los más modernos, tienen la opción de subrayar y añadir notas. No tienen post-its de colores, pero menos es nada.

¿QUÉ SUBRAYO YO EN MIS LIBROS?

1. Frase bonita

Sí, así de simple y superficial. Si una frase o un párrafo es muy bonito, lo subrayo. Si ocupa más de tres líneas, en lugar de subrayarlo suelo hacer alguna especie de llave o marquita del párrafo. Y pongo un post-it al comienzo de la cita que he marcado. De manera que cada post-it que pongo a lo largo del libro está a una altura diferente.

2. Momento impactante, gracioso, etc.

Hay escenas que tienen vida propia, que al leerlas las siento en mis propias carnes. Estos pasajes, que suelen ser más largos de dos párrafos, no los subrayo, pero pongo un post-it arriba de la página, en vertical.

3. Idea que comparto/estoy en contra

Me considero una persona con unos ideales férreos y cuando veo que un personaje de un libro piensa igual que yo y encima ordena mis pensamientos en una frase guay, la subrayo y pongo el post-it correspondiente.

Pero, además, soy algo masoca y de vez en cuando también subrayo y anoto pensamientos, ideas o actos que no comparto para nada. No olvidemos que para vencer al enemigo hay que aprender a pensar como él…

4. Algo me recuerda a otro libro o autor

Ya sea por exigencias de la trama o construcción de x personaje o por homenaje, plagio o azar, me encuentro muchas referencias o guiños a otros autores en multitud de novelas, tanto mencionando títulos de otros autores como con elementos muy característicos que ya he leído anteriormente.

Ejemplo del primer grupo es cuando algún personaje lee o menciona El Principito, por ejemplo, o a Alicia en el País de las Maravillas. Muchos libros ambientados en la época actual nombran libros clásicos. Estas referencias me gusta marcarlas porque me parece muy mágico que un libro te recomiende otro libro.

En cuanto al segundo grupo, igual es porque soy muy friki, pero cualquier referencia a la propia identidad habiendo mencionado la importancia (o no importancia) de los nombres, irremediablemente me recuerda a Neil Gaiman. Porque ya sabéis (y si no, aquí estoy yo para decíroslo), que los gatos no necesitan nombres porque ellos, a diferencia de los humanos, saben quiénes son… (Si no habéis entendido la referencia a la primera id corriendo a leer Coraline, no os arrepentiréis).

5. Palabras que no conozco

No en vano, dicen que leer hace que se amplíe nuestro vocabulario, pero de nada sirve leer libros con palabras que no conoces si no te esfuerzas en descubrir su significado exacto. Porque aunque en el momento de leer estés muy absorto en la historia y no quieras interrumpir la lectura para buscar una palabra en el móvil o el diccionario, al menos sí puedes hacerle una marquita para buscarla luego. Eso es lo que hago (o intento hacer) yo.

6. Música/arte en general

Si en el libro que estoy leyendo aparece la letra o el título de alguna canción, si veo que me gusta o que puede ser de mi estilo o que me despierta curiosidad, también la anoto para buscarla luego en Internet. Si no aparece, doy por hecho que ha sido una invención del autor/a. Y lo mismo si mencionan un cuadro, museo, escultura, etc. Como por ejemplo el monumento del Ángel Caído de El Retiro que aparece, si no recuerdo mal, en Dos velas para el diablo de Laura Gallego.

7. Actividad para mis guías didácticas

Por si no lo sabéis, he estudiado el Grado en Educación Primaria, pero he desistido de ser maestra. Eso sí, por inercia sigo pensando automáticamente en las aplicaciones didácticas que podrían tener los libros de literatura infantil y juvenil a medida que leo. Así que también pongo post-its y subrayo las partes de una novela que me inspiran una actividad que podría hacerse en clase.

A veces ordeno estas ideas y hago guías didácticas que podéis ver en mi blog Aprender con la literatura. [Momento spam: si eres escritor o una editorial y quieres que haga una guía didáctica de alguno de tus libros, contáctame por mis redes sociales o al mail que dejo aquí y te hago un presupuesto sin compromiso.]

Creo que no me dejo nada. Yo no suelo subrayar cosas que no sean esas. Pero se me ocurren algunas más que podría empezar a subrayar a partir de ahora:

¿QUÉ OTRAS COSAS PODRÍA SUBRAYAR?

1. Lugares reales

Si me anoto canciones, museos y demás, ¿por qué no también ciudades o países? Quién sabe, a lo mejor algún día me veis sobrevolando el Big Ben haciendo un homenaje a Peter Pan.

Peter Pan (Disney, 1953)

2. Primeras apariciones de personajes

Si sois personas con muy mala memoria como yo, nunca está de más rodear el nombre de un nuevo personaje con la anotación de quién es al lado para que, cuando vuelva a aparecer ese nombre y no tengáis ni idea de quién es, podáis volver unos post-its atrás y encontrarlo rápidamente en un solo golpe de vista.

3. Recursos literarios o narrativos

Si al igual que yo vosotros también sois escritores, probablemente no leeréis de la misma manera que alguien que solo es lector. Nosotros nos fijamos (o deberíamos fijarnos) en muchas más cosas en lugar de simplemente centrarnos en disfrutar de una lectura agradable y entretenida. Nosotros tenemos que observar los clichés, los arcos evolutivos de los personajes, las estructuras narrativas, los cliffhangers y un sinfín de elementos más que nos ayudarán a conocer por qué este libro es tan bueno, por qué este otro no tanto, anotar ideas para nuestros libros, etc.

Y creo que esto es todo. De momento no se me ocurren más motivos por los que subrayar los libros, aparte del más evidente de todos: hacerlos nuestros.

Dicen que un libro es bueno si sales de él siendo una persona diferente a la que comenzó leyéndolo. Pues bien, yo muchas veces mido si un libro es bueno o no en función de los post-its que tiene; son, lo que yo llamo, libros arco iris, por tener muchos post-its de colores. Porque si yo he querido dejar huella en ellos, es porque ellos han dejado huella en mí. Y ese libro ha terminado siendo uno diferente después de pasar por mis manos.

Utopía – Ana Calatayud L., 2019

Utopía - Ana Calatayud L.

Cosecha del 96, escritora y actriz (empezando en el doblaje) graduada en Educación Primaria con mención en Educación Física que aspira a convertirse en bibliotecaria.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. ¡Hola!
    Me ha parecido una entrada muy interesante, aunque admito que yo no podría llevar ese orden en lo que subraye, jajajaja. Sé que, por ejemplo mi compi, usa post-it y sigue un poco las mismas directrices que tú, yo lo único que suelo hacer es apuntar en una libreta las frases o párrafos que por un motivo u otro, me llaman la atención, jajaja.
    Tampoco soy de las que le gustan los libros virginales que no han sido manoseados o tocados, de hecho, no considero que sea eso estropearlo sino hacerlo tuyo, la verdad, lo que pasa es que, en mi caso, por comodidad (suelo leer más fuera de casa que dentro xD) no suelo subrayarlos además. Me encantaría coger uno de tus libros y leerlo con todo lo que te ha parecido interesante o ha seguido uno de los parámetros que pusiste anteriormente, tiene que ser muy interesante.

    Gracias por la entrada, ¡calcetines para ti! <3

    1. ¡Hola, Tamara!
      Muchas gracias por leer el post y me alegra saber que tu compi y yo coincidimos ^^ Pero reconozco que a veces también me pasa como a ti, que leo fuera de casa y en ocasiones no es cómo ni apropiado sacar el lápiz y los post-its y ponerte ahí a “hacer tuyo” el libro jaja ¡¡Y encantada también de que pienses así!! Los libros también tienen derecho a vivir y experimentar ^^
      Eso sí, nunca me había planteado que alguien ajeno a mí y a mi novio pudiera echar un vistazo a mis libros… ¿Lo hacemos un día y grabamos tu reacción? Jajaja podría ser muy divertido ^^
      En fin, que me pongo a divagar. Gracias a ti por pasarte.
      Un abrazo enorme y felices lecturas :3

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