Cómo hacer un currículum literario que enamore al lector profesional

Cómo hacer un currículum literario que enamore al lector profesional

Tal como te prometí en el artículo anterior, Cómo hacer una propuesta editorial que enamore al lector profesional, hoy te traigo la segunda parte: Cómo hacer un currículum literario que enamore al lector profesional.

Si te perdiste la primera, te hago un resumen: en ella te conté quién es y qué hace un lector profesional o lector editorial (cargo que ostento para una editorial independiente) y por qué es importante enamorarlo. Además, te expliqué qué es un propuesta editorial y cómo hacerla para que te quede de diez.

Por eso hoy vamos a pasar directamente al último elemento que debe incluir una buena propuesta editorial (tanto si es en el mismo documento como en otro aparte): la biografía y el currículum literario. Pero, como siempre, si no cuidas tu manuscrito, de poco importa lo bonito que haya sido el envoltorio con el que lo hayas presentado. Así que cerraremos este segundo artículo con un apartado dedicado a hacer que tu manuscrito brille.

Pero, si después de leer ambos artículos todavía necesitas que alguien te ayude a realizar la propuesta editorial y tu currículum literario, ¡yo los hago por ti! Pincha aquí y descubre mis servicios editoriales. (Fin del momento spam). Ahora sí… ¡Empezamos!

Cómo hacer una propuesta editorial

3. CÓMO REDACTAR UNA BIOGRAFÍA Y CURRÍCULUM LITERARIO

En cuanto al formato, ya sabes que puedes elegir entre uno más tradicional, como redactarlo en un procesador de textos, o puedes lanzarte con algo un poco más visual. Yo te recomiendo que hagas tanto la propuesta editorial como el currículum literario con Canva, que en su mayor parte es gratuito e intuitivo. Además, posee muchas planitllas prediseñadas para que no tengas que empezar a trabajar desde cero y puedas insiprarte. Por no hablar de lo fácil que es añadir imágenes e ilustracones libres de derechos. Y, por supuesto, siempre tendrás Pinterest para coger ideas de diseños, colores, etc. Pero vamos al mello de la cuestión: el contenido de tu currículum literario.

Elementos imprescindibles de tu biografía y CV literario

1. Datos personales

  • Foto

Vale, esto no es cien por cien imprescindible, pero siempre se agradece poner cara a la gente a la que le vas a dedicar varias horas de tu vida. Sobre todo para no tener la sensación de estar leyendo una historia escrita por una Inteligencia Artificial. Conocerte a ti humaniza tu manuscrito.

  • Nombre completo y/o pseudónimo

Si escribes bajo pseudónimo, también puede ser ineteresante que expliques brevemente por qué elegiste ese nombre como tu identidad literaria.

  • Datos de contacto

Como mínimo debes adjuntar tu dirección de correo electrónico y número de teléfono, porque son los dos canales principales de comunicación.

  • Formación

Es interesante conocer qué has estudiado y saber si eres experto en algo. Esto es importante sobre todo si has enviado una novela para la que se ha necesitado mucha documentación. Saber que el autor tiene autoridad en ese campo o que ha investigado sobre él para la novela da tranquilidad.

2. Datos escritores

  • Bibliografía

Cuéntanos desde cuándo escribes y por qué. Si has auto/publicado anteriormente, háblanos de esas obras o pon las portadas. Si todavía no has publiado nada, no te preocupes: habla de tu recorrido escritoril, si este es el primer manuscrito que quieres que vea la luz, si quieres dedicarte a esto profesionalmente o es solo por afición…

  • Premios

Indica también si has ganado algún concurso o certamen literario indicando el año y la obra con la que lo ganaste.

  • Presencia en Internet

Si tienes una página web y redes sociales de autor/a, añádelos. No es necesario que indiques el número de seguidores, pero sí que cuentes de qué hablas en esos espacios. Yo, por ejemplo, adjunto dos o tres fotos de mi cuenta de Instagram. Pero no digo los seguidore que tengo porque en este caso, aunque no lo creas, no es relevante. Obviamente si tienes más de 10.000 seguidores puedes ponerlo porque es algo fuera de lo común y, como ves, aquí estamos tratando de llamar la atención. Pero ya te digo que no es imprescindible.

Eso sí, si solo tienes perfiles personales en Facebook o Instagram donde únicamente subes fotos de tus viajes, tu comida y tu gato, tampoco es necesario que lo indiques. Creo que no hace falta que explique por qué.

3. Datos lectores

  • Referentes literarios

Aquí hemos venido a hablar de libros. Y, como todo buen escritor debe ser un buen lector, es interesante conocer cuáles son tus autores y libros favoritos e incluso si alguno de ellos ha influido en tu estilo o historia.

4. Otros

  • Hobbies y otros datos de interés

Este apartado no es del todo imprescindible pero, al igual que la foto, te humaniza, te hace más real a ojos del lector editorial que, en la mayoría de los casos, ni te conoce ni ha oído hablar de ti. Esta es una manera que tienes de conseguir que empatice contigo y le caigas bien. Ojo, aunque piense que eres majo o maja, eso no te va a dar puntos extra a la hora de valorar tu manuscrito, pero lo cogerá con una actitud mucho más receptiva. Algo es algo. Pero tú no solo quieres parecerle simpático…

Con esto enamorarás al lector editorial

  • Humor

No hay mejor manera de romper el hielo, además, a todos nos encanta pasar un buen rato mientras trabajamos. Esto no quiere decir que finjas estar en nómina en El club de la comedia o que sueltes toda la retahíla de chistes de Jaimito. Pero sí que se agradece cierta chispa o chascarrillos que hagan sonreír al lector. En mi caso, cuando hablo de mis referentes literarios, pongo una foto de Neil Gaiman y comento que le doy las gracias por no haberme denunciado por acoso. 😉

  • Marca personal

Esto es más un tema de marketing. Pero eh, si ven que dominas esta parte de la escritura (sí, aunque no nos guste, el marketing es parte de este trabajo porque un libro no se lee si no se vende y no se vende si no hay una buena estrategia de marketing detrás), esa buena impresión que te llevas. Además, si la imagen que proyectas está acorde con tu obra (y/o la línea editorial), le será mucho más fácil sumergirse dentro de la historia, porque ya habrá catado parte de su esencia con solo leer tu CV literario.

¿Que cómo se hace esto? Por ejemplo: la imagen que yo proyecto en redes sociales es la de una escritora y lectora dulce, apasionada, creativa y melómana. Esto es lo que debe reflejar mi biografía y CV literario, tanto en la forma como en el contenido.

  • Agradecimiento

Y, por último (al menos no se me ocurre nada más por el momento), sería un detalle que, al igual que en la propueta editorial, le agradezcas al lector profesional su tiempo y su labor, la mayoría de veces invisible y olvidada, pero no por ello menos importante.

Escribir una propuesta editorial y un currículum literario
Recuerda que tu CV literario y tu propuesta editorial en general son como un lienzo en blanco, ¡¡llénalos de color y de valor!!

 

Pero todo lo que te acabo de enseñar junto con lo que aprendiste en el primer artículo caerá en saco roto si no cuidas tu manuscrito.

4. CONSIGUE QUE TU MANUSCRITO BRILLE

¿Cómo puedes hacer que tu manuscrito esté lo más perfecto posible?

A nivel de contenido

Esto daría para un millón de artículos más, pero voy a darte algunos consejos rápidos:

Mucho antes de escribir, investiga y estudia sobre técnicas de escritura, desarrollo de personajes, worldbuilding y estructura.

Un poco antes de ponerte a escribir, lee muchos libros del mismo género o tema para conocer cómo están enfocados, cuáles son los tropos más utilizados, qué tipo de narrador se suele usar, cómo son los personajes y cómo se relacionan entre ellos… y, sobre todo, para entrar en el mood.

Antes de escribir reúne toda la información que vayas a necesitar: documentación, mapas, líneas de metro, fichas de personajes, nombres de ciudades o lugares, fotografías… Para luego no estar interrumpiendo constantemente el ritmo de escritura y asegurarte de que no haya cabos sueltos ni información incongruente.

Y, si eres escritor mapa o paisajista, te diría que te hicieras tu escaleta o resumen de contenido por capítulos. O, al menos, tener claro el inicio, el desenlace y los puntos de giro de la historia.

Después, escribe un primer borrador soltando todo lo que llevas dentro, sin coartar la creatividad.

Revísalo y haz un segundo borrador añadiendo descripciones, aclaraciones, dando profundidad a los personajes, asegurándote de que todo tiene sentido, de que has manejado bien los momentos de tensión y de calma… Y, por supuesto, no te cortes con la tijera (lo que no aporte, que se aparte).

Después, envíaselo a varios lectores beta (de 4 a 6 va genial) y vuelve a darle una vuelta teniendo en cuenta su feedback. Además, si puedes costeártelo, contrata los servicios de un lector profesional y de un corrector. Con esto tu manuscrito estará listo para enviarlo a editoriales. Puede que no esté perfecto, pero es normal porque (spoiler) la perfección no existe.

A nivel formal

Así es como me gusta que me lleguen los manuscritos:

Los documentos han de enviarse o en Word o en pdf, aunque, según he podido contrastar, hay una mayor preferencia por Word. ¿Por qué? En mi caso me gusta más así porque puedo editar el tamaño de letra, el interlineado e incluso el fondo del documento. Suelo ponerlo en gris (aparte de tener el Word en modo noche) para que mi vista no sufra tanto.

Por supuesto, has de cuidar la ortografía y la gramática. Sí, se admiten erratas porque todos somos humanos. Pero a una editorial han de enviarse, como ya he dicho antes, manuscritos trabajados, revisados, corregidos y vueltos a revisar. Bajo ningún concepto has de mandar un primer borrador, ni un segundo. Créeme, se nota a la legua cuándo un manuscrito ha pasado por las fases necesarias y cuándo no. Y para la editorial en la que trabajo de normal esto conlleva un descarte automático.

Pero no solo no debe contener faltas de ortografía y estar escrito con coherencia gramatical, también deben estar bien colocados los guiones (Celia Arias te explica cómo en este artículo), utilizar saltos de página cuando se va a cambiar de capítulo, que estos estén bien señalados… Lo cual me lleva al siguiente punto:

Por el gato de Coraline, la locura del Sombrerero y los rugidos de Aslan, APLICA-FORMATO-TÍTULO-A-LOS CAPÍTULOS. Esto la verdad es que solo lo he podido comentar con un par de lectoras editoriales, pero coinciden conmigo y me parece algo tan básico, que cuando el 90% de los manuscritos que me llegan no lo tienen me hierve la sangre.

Pero entiendo que nadie es perfecto y Word, aunque no lo parezca, es una herramienta muy potente con muchas opciones y que es imposible conocerla todas. Así que, por si desconoces esta función (aunque no es exclusiva de Word, porque como ya te digo es algo muy básico y fundamental) te voy a explicar qué es, por qué es importante y cómo poner formato título.

Para ello voy a usar un ejemplo del manuscrito de mi novela El legado del bardo.

Fragmento de "El legado del bardo" (Ana Calatayud)

Como ves, suelo trabajar con el procesador de textos en modo oscuro y el fondo del documento tiene un color gris para que no haya tanto contraste. Aparte de eso, en el documento puedes ver el apartado Nota de la autora. Este comienza con el título y luego un pequeño mensaje que le dedico a los lectores de mi novela (que, por cierto, puedes comprar aquí o aquí).

Pero todavía hay algo más. A la izquierda hay una sección donde aparece no solo el título de este apartado, sino del resto de capítulos de la novela. Y no solo los puedo ver. Si pincho en alguno de ellos, el documento irá directamente a la posición donde empieza ese capítulo porque el título está enlazado con la página donde se encuentra. Esto es lo que hace la función Título.

Así puedo moverme de manera mucho más fácil y rápida por todo el manuscrito. Esto es útil para hacerme una idea de cuántas páginas tiene cada capítulo sin tener que ir pasando una a una (con la lentitud de la barra desplazadora). También lo utilizo para buscar información (ej.: si en el capítulo 10 aparece un personaje que se presentó en el 3 y quiero refrescar la memoria, puedo volver directamente al 3 sin tener que buscarlo a ojo). E incluso como marcapáginas, por si un día leo hasta el capítulo X, pero por lo que sea no cierro el documento por esa página. La próxima vez que abra el documento Word me indicará la última posición donde estuve (que no lo último que leí) y con el formato título puedo ir sin perder tiempo al capítulo X.

Por esto cuando no se utilizan los títulos para diferenciar los capítulos, me entran los calores y el agobio. Porque me veo perdidísima en un mar de letras sin una estructura ni orden con el que poder hacerme un esquema o mapa mental de la novela. Cosa que yo necesito para orientarme y organizar mis ideas.

¿Cómo se crea esta especie de hiperenlace o hipervínculo?

Si te vas a la parte superior derecha del documento hay un apartado con varios recuadros blancos con las primeras letras del abecedario. El primero pone Normal, el siguiente Sin espacios y el tercero es Título 1, el siguiente Título 2, etc. Esto son títulos con formatos prediseñados editables. Dicho de otra forma: cuando le aplicas uno de esos títulos a una frase o párrafo, este automáticamente adapta el tipo de letra, el interlineado, la sangría, etc., al formato que tiene el título elegido. Y, si editas el formato de ese título, todo lo que esté escrito con él se adaptará automáticamente al nuevo formato.

Por ejemplo: el primero es Normal, que es el que se usa para el grueso del documento. O sea, es el formato en el que está escrita la historia a excepción de los títulos de los capítulos. Con el botón derecho -> modificar, yo he personalizado ese título para que todo texto que tenga ese formato esté escrito en Times New Roman, 12, interlineado 1.5, justificado y con sangría de primera línea en 0’6.

Es decir, que si tengo un párrafo escrito en Arial, 10, interlineado simple, alineación a la izquierda y sin sangría de primera línea pero lo selecciono y le doy a formato Normal, automáticamente aparecerá escrito en Times New Roman, 12, interlineado 1.5, justificado y con sangría de primera línea en 0’6. Pero si edito el formato Normal y pongo que ahora en lugar de en Times New Roman va a estar escrito en Garamond, todo lo que estuviera escrito con el título Normal adaptará automáticamente la tipografía a Garamond.

Y lo mismo se puede hacer con el resto de títulos.

De esta manera el texto queda mucho más ordenado, limpio y permite una gran movilidad por todo el manuscrito. Además de favorecer otras funciones como añadir un índice de manera automática que se pueda actualizar con un par de clics en lugar de tener que hacerlo manualmente.

Son todo ventajas, incluídas (sobre todo) para el escritor. Por eso creo que me sorprende y me rechina tanto que una novela no tenga formato de título, porque soy muy empática y no solo sufro por el trabajo que me queda a mí con ese manuscrito, sino por lo incómodo que le habrá sido al autor escribirlo y corregirlo sin estos atajos. Porque, como ya digo, mi objetivo con estos dos artículos es ayudarte a que enamores al lector profesional.

Y, de momento, ya te he contado todo lo que tenía en mente. Aunque, si se me ocurre alguna forma más, te lo haré saber con otro artículo. Mientras, me conformo con que hayas aprendido algo y que tengas una hoja de ruta para poner tu manuscrito, propuesta editorial y currículum literario bien bonitos. Pero, si necesitas ayuda con estas fases o con otras como la sinopsis o el informe de lectura, yo las hago por ti. 😉

¡Un abrazo y feliz escritura!


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la música Aída Ruescas y el lector Carlos Paredes.

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Y, si eres escritor o escritora, también puedes contratar mis servicios de redacción de sinopsis,

informe de lectura y elaboración de propuesta editorial y CV literario.

Utopía - Ana Calatayud L.

Cosecha del 96, escritora de fantasía y romántica. Actriz (empezando en el doblaje) y graduada en Educación Primaria. Ayudo a autores a pulir su historia y presentarla de manera atractiva a las editoriales.

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Javier

    Estupendo artículo. Muy útil los consejos y recomendaciones.
    Gracias

  2. Marieta

    Ostras, otra cosa que no sabía que existía: el currículum literario. Gracias a los post de tu blog siempre aprendo algo nuevo, hehe. Y si algún día necesito hacer un currículum literario ya sé dónde buscar información sobre cómo hacerlo ^^.

    ¡Un abrazo, felices lecturas y hasta la próxima!

    Marieta ~ Relatos de una náufraga

    1. ¡Hola, Marieta!
      Me alegro un montón de haberte descubierto algo nuevo y, por supuesto, esta guía estará a tu disposición siempre que la necesites. 🙂
      Felices lecturas. 📚

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